Me parece totalmente injusto el trato que reciben ciertos famosos, presentadores, y deportistas; al ser elegidos por las grandes editoriales y publicarles un libro a la ligera con fines tan claramente comerciales.

Está claro que el mundo editorial es un negocio, pero en la cultura debe cuidarse y valorarse lo verdaderamente bueno y conseguido con esfuerzo, y no por aparecer a todas horas en la televisión. Solo tienen que hacer una gran presentación en unos grandes almacenes y distribuir el libro hasta la última esquina del país, repetirlo mil veces en la televisión y ¡Eureka! best seller del año y a engordar las arcas.
No es justo que personas que tienen un verdadero don escribiendo y son virtuosos de las letras, sigan en paro, a la espera de una oportunidad, y que los grandes contratos y el reconocimineto quede siempre entre los mismos de siempre. ¡Es para aburrirse!
Menos mal que los escritores noveles escribimos por vocación y placer, así que por más obstáculos que nos pongan en el camino, y las editoriales nos respondan la típica frase :
¡Ánimo Compañer@s!