Mostrando entradas con la etiqueta consejos escritores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consejos escritores. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de diciembre de 2015

Si quieres ser escritor NO COPIES otros Estilos


Cada escritor tiene un estilo personal de escritura; no intentes copiar o tomar cosas del estilo de otro autor, no te harás ningún favor y las cosas parecerán más complicadas de lo que son.

Escribe con la mayor sinceridad posible, que no te importe lo que va a pensar el resto. Tus días como una persona políticamente correcta están contados.
 Ante todo, escribe para ser feliz. Un escritor no debe escribir para hacerse rico, famoso o popular. 
 

La escritura es magia creativa, y si tienes esa magia, aprovéchala para enriquecer tu vida.
 
http://www.amazon.es/s?_encoding=UTF8&field-author=Rafael%20Alcolea%20Harold&search-alias=digital-text

jueves, 8 de mayo de 2014

Consejos para participar en Certámenes Literarios



Hemos leído este artículo de Guía Literaria y nos ha parecido muy interesante así que aquí os lo traemos.

1. Escoge el concurso literario adecuado
Hay muchos factores que se deben tener en cuenta al elegir a cuál premio enviar tu obra: ¿Es un premio con buena reputación? ¿Es un premio que realmente elige el mejor o siempre elige a escritores locales? ¿Es un premio que se da a escritores noveles o de trayectoria? ¿Es un premio que respeta tus derechos morales y patrimoniales? ¿Es un premio que se ajusta a la extensión, tema o género de tu obra? Lo mejor es visualizarte como autor, tener claras tus expectativas y la calidad de tu trabajo. Hay premios que dan mucho dinero pero no publican tu obra ni le dan difusión. Hay otros, que por el contrario, dan menos dinero pero publican tu libro y pueden disparar tu carrera como escritor. 
2. Conoce tu género literario
¿Eres cuentista, novelista o poeta? No hay que saltar de género en género por el impulso de un premio. Por ejemplo, si eres bueno escribiendo cuentos conoce bien ese género, perfecciona tu técnica y tu estilo; no te desvíes a escribir poemas porque ha aparecido la convocatoria de un premio de poesía que paga 10 veces más. Pero si lo único con lo que sueñas es con el dinero del premio, adelante, escribe por el dinero. Lo más seguro es que te lleves una buena desilusión.
3. Lee bien las bases
¿Se quedará la entidad convocante son los derechos de tu escrito? ¿Se admiten textos publicados o solo inéditos? ¿Se puede enviar la obra por correo electrónico? ¿Cual es la extensión máxima o mínima de los trabajos? Estas son solo algunas de las preguntas que las bases de los Premios Literarios suelen responder, pero aun así, en cada concurso se eliminan cantidades de concursantes por no cumplir con las bases, o los autores se sorprenden al ganar porque no sabían lo que implicaba enviar su texto a un concurso. Es mejor no llevarse una sorpresa. Hay que leer las bases una por una y con detenimiento.
4. Acógete por completo a las bases
Pensar que los organizadores no se van a dar cuenta de alguna falta a las bases del premio, o que van a perdonar las infracciones a estas por la calidad o creatividad del texto, es bastante inocente. El no acogerse por completo a las bases descalifica una obra automáticamente. No seas creativo con respecto al cumplimiento de las bases de los premios.
5. Céntrate en uno o en pocos concursos
Los Premios Literarios pueden convertirse en una adicción. El deseo de reconocimiento o de ganar uno de esos jugosos premios con cuyo dinero podrías hacer tantas cosas, puede despertar tu ambición y hasta tu locura. Hay quienes escriben para decenas de premios literarios a la vez, con la ilusión de que a mayor cantidad de premios presentados  mayores serán sus posibilidades de ganar. Los Premios Literarios (al menos los que son limpios y los que cuentan con jurados juiciosos en su labor) son otorgados por la calidad de las obras. En realidad la ecuación que debería hacer un autor que se precie de serlo es: a mayor calidad mayor las posibilidades de ganar.
6. No te precipites
Que le vamos a hacer, los escritores somos emocionales y pasionales. Terminar de escribir una obra es una felicidad, un orgullo y en ocasiones una emoción irrefrenable. Pero la verdad es que una obra no se termina en el primer intento: debe llevarse a un proceso de corrección, reescritura y perfeccionamiento. Precipitarse a enviar un texto a un premio literario por el afán de cumplir con una fecha limite de cierre, es un gran error. A veces se piensa con cierta inocencia: "A lo mejor, a pesar de los errores que no alcancé a corregir, le gusta al jurado. Y una vez gane habrá tiempo para corregir antes de su publicación". Existen muchos premios literarios, si no alcanzas a presentarte a uno porque tu obra no está terminada, deja el estrés de lado, mejora tu obra y escoge otro concurso para enviarla.
7. Cuida la ortografía
Un texto enviado a un Premio Literario que contenga muchos errores es una pésima carta de presentación para un escritor. Los jurados podrían perdonar uno que otro error de ortografía, pero cuando son muchos afecta la lectura de un texto por bueno que sea. No hay que confiarse del corrector de ortografía de Word, hay que conocer la ortografía lo mejor que se pueda, o tener alguien que la conozca bien y que este en disposición de corregir tus textos. La mala ortografía puede descalificar tus escritos de la posibilidad de ganar un premio.
8. Se impecable en la presentación
La presentación de una obra a un Premio Literario es muy importante. Un texto mal presentado (sucio, desordenado, mal encuadernado...) es una muestra de poco profesionalismo. La presentación impecable puede dar la idea de un escritor que es también cuidadoso en su forma de escribir.
9. Se honesto
Escribe para ti pensando en hacer tu mejor trabajo. Que no se te ocurra jamás plagiar a otro para ganar un premio, lo más seguro es que te descubran, y sea como sea, no sería honesto. Se honesto con tu escritura, con tu estilo, con lo que eres como persona y como autor.
10. No te desanimes si no ganas
No siempre se puede ganar. No siempre escribimos nuestro mejor trabajo. No siempre son justos los premios literarios. Escribir es una labor que exige continuidad y disciplina más allá del talento por si solo. Es probable que tras presentarte a varios premios literarios aun no logres ganar uno. Es cierto que el no ganar puede llevarnos a cuestionarnos sobre nuestro talento, pero los grandes escritores no lo han sido siempre: se hicieron con el tiempo y con mucho trabajo. Incluso muchos de los más grandes autores de la literatura universal jamás ganaron un premio ni fueron publicados en vida. No te desanimes, simplemente trabaja en mejorar.
Fuente Guía Literaria.

martes, 8 de octubre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 7)

El corrector ortográfico


Cuando edites tu obra literaria, usa el corrector ortográfico del ordenador. No detectará todos los errores, pero sí llamará la atención sobre aspectos dudosos. No hay que menospreciar esta ayuda. Aunque tampoco sobrevalorarla, muchas veces dejará errores garrafales en el texto y los dará por buenos, y otras veces, lo más evidente te lo señalará como error.

Esto no pretende ser un manual exhaustivo del éxito de un manuscrito, sino más bien una guía útil de errores frecuentes para escritores que empiezan. La mayor parte del trabajo debe recaer, una vez más, sobre el escritor.
 No permitas que los errores y las erratas hablen por ti. Es cierto que es prácticamente imposible generar un manuscrito libre de ellos, pero minimizar su impacto sí es posible.Haciendo que la lectura sea lo más fluida posible.

martes, 10 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 2)


ECONOMÍA DEL LENGUAJE.

A menos que seas un Ken follet, evita el exceso de adjetivos.
 Pregúntate si el hecho de que el protagonista lleve un gabán verde de paño con ribetes dorados, amplios bolsillos y cuello abotonado aporta realmente algo al contexto, ofrece información sobre el personaje o añade algo al clima.


A menudo, de nuevo, es más provechoso acudir a los recursos lingüísticos, comparación, símil o metáfora, que hacen aflorar automáticamente imágenes propias del lector, que a la descripción detallada, que exige al lector detenerse para captar imágenes complejas, entorpeciendo de paso, el dinamismo del relato. La historia se detiene y desengancha al lector; llegando incluso a aborrecer una obra con muchas posibilidades.

sábado, 7 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO1)

Muchas veces una historia genial puede acabar en la basura si no se ha prestado atención a los detalles que vamos a exponer. Una historia increíble mal presentada, con errores gramaticales, defecto de forma, etc. Acabará en el olvido. Vamos a evitarlo con unos prácticos consejos:

CONSEJO 1:   Menos es más



 Muchas veces los escritores queremos demostrar nuestro conocimiento de la lengua utilizando muchos adjetivos, palabras desconocidas, etc. Yo también me incluyo. Pero a no ser que nuestro público esté compuesto por eruditos o filólogos, el común de los mortales desconectará de la lectura y huirá a otro libro más "fácil". Cada libro y cada página debe contener las palabras necesarias y ni una más. 
No siempre por dar más detalles vamos a enriquecer el texto.
Otras veces, me pasó leyendo El Anillo de Jorge Molist, el autor tiende a recordarle al lector lo que sucedió en el anterior capítulo, porque cree que se le puede haber olvidado. El efecto es a menudo un desastre: el lector, al que no hay que subestimar, puede acabar saturado al percibir que la historia no avanza.
Como autores debemos recordar que volveremos atrás en la historia sólo si es absolutamente necesario. Si alguien necesita releer un pasaje o capítulo, déjalo que él decida, el lector es inteligente y sabrá detenerse en los momentos importantes de la obra.