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martes, 8 de octubre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 7)

El corrector ortográfico


Cuando edites tu obra literaria, usa el corrector ortográfico del ordenador. No detectará todos los errores, pero sí llamará la atención sobre aspectos dudosos. No hay que menospreciar esta ayuda. Aunque tampoco sobrevalorarla, muchas veces dejará errores garrafales en el texto y los dará por buenos, y otras veces, lo más evidente te lo señalará como error.

Esto no pretende ser un manual exhaustivo del éxito de un manuscrito, sino más bien una guía útil de errores frecuentes para escritores que empiezan. La mayor parte del trabajo debe recaer, una vez más, sobre el escritor.
 No permitas que los errores y las erratas hablen por ti. Es cierto que es prácticamente imposible generar un manuscrito libre de ellos, pero minimizar su impacto sí es posible.Haciendo que la lectura sea lo más fluida posible.

jueves, 26 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 5)

LA TILDE y otras faltas...


 Por ejemplo el y él pueden hacer que el sentido de una frase cambie totalmente. A pesar del corrector de word u otros procesadores son muchas faltas las que se nos escapan. Un buen escritor, sobre todo independiente, debe tener cuidado con esto. Si confías mucho en alguién puedes pedirle que repase tu manuscrito antes de publicarlo.
Las faltas de ortografía pueden cambiar absolutamente el sentido de la frase. Debes prestar especial atención a este error, ya que las faltas de ortografía dejan en mal lugar a cualquier autor.

Hay algunas palabras que, por razones desconocidas, son susceptibles de inducir a error en su ortografía. Por ejemplo sino y si no, o el uso del de que, el famoso dequeísmo y queísmo; hay autores que, al no saber utilizarlo, lo evitan siempre, cuando, obviamente, hay ocasiones en las que es necesario. 

Pues eso la vida no es fácil...

jueves, 19 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 4)

El Ab-uso De LaS MayúScuLAs: 


Todos conocemos las palabras que obviamente van en mayúsculas, como nombres propios. Pero a menudo el autor quiere dar un toque poético al relato y se permite escribir en mayúsculas por ejemplo La Piedra Verde Mágica, o La Espada Vengadora. Esto acaba por enredar el relato y entorpece su lectura. 

Los accidentes geográficos (montaña, río, valle, etc.) se escriben con minúscula, excepto si la palabra está incluida en el propio nombre del río o mar, por ejemplo “la montaña de los Tres Ríos”. Los puntos cardinales se escriben en minúscula.
La RAE sobre las mayúsculas
No utilices mayúsculas para resaltar la importancia de un contenido, de la misma manera que no debes usar la negrita. El uso de mecanismos tipográficos para destacar contenidos se considera como muestra de cierta torpeza en la redacción. En este mismo sentido debería evitarse el uso de paréntesis.

jueves, 12 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 3)

Puntuación: La coma es un "Must" ortográfico pero... ¡Existen otro signos!


Ten especial cuidado a la hora de usar la puntuación, tanto comas como punto y comas y dos puntos.

 Muchos autores ignoran deliberadamente el punto y coma o los dos puntos, seguramente porque desconocen su gran utilidad; todo lo solventan con la socorrida coma. A veces los textos aprecen interminables enumeraciones. Trata de usar los demás signos de puntuación.

 Como norma general, ya sabes que, por poner algunos ejemplos, van entre comas:  las enumeraciones, las frases yuxtapuestas o los incisos dentro de una oración —aunque éstos también pueden ir entre guiones, y en ocasiones esto aligera la lectura—. 

La RAE es más tolerante en otras ocasiones; después de sin embargo o de los adverbios terminados en mente a veces se admite poner la coma o no ponerla, dependiendo de lo que venga a continuación. Igual de erróneo esponer comas a diestro y siniestro, como no poner ninguna cuando sean necesarias.

martes, 10 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO 2)


ECONOMÍA DEL LENGUAJE.

A menos que seas un Ken follet, evita el exceso de adjetivos.
 Pregúntate si el hecho de que el protagonista lleve un gabán verde de paño con ribetes dorados, amplios bolsillos y cuello abotonado aporta realmente algo al contexto, ofrece información sobre el personaje o añade algo al clima.


A menudo, de nuevo, es más provechoso acudir a los recursos lingüísticos, comparación, símil o metáfora, que hacen aflorar automáticamente imágenes propias del lector, que a la descripción detallada, que exige al lector detenerse para captar imágenes complejas, entorpeciendo de paso, el dinamismo del relato. La historia se detiene y desengancha al lector; llegando incluso a aborrecer una obra con muchas posibilidades.

sábado, 7 de septiembre de 2013

EDICIÓN DE MANUSCRITOS (PASO1)

Muchas veces una historia genial puede acabar en la basura si no se ha prestado atención a los detalles que vamos a exponer. Una historia increíble mal presentada, con errores gramaticales, defecto de forma, etc. Acabará en el olvido. Vamos a evitarlo con unos prácticos consejos:

CONSEJO 1:   Menos es más



 Muchas veces los escritores queremos demostrar nuestro conocimiento de la lengua utilizando muchos adjetivos, palabras desconocidas, etc. Yo también me incluyo. Pero a no ser que nuestro público esté compuesto por eruditos o filólogos, el común de los mortales desconectará de la lectura y huirá a otro libro más "fácil". Cada libro y cada página debe contener las palabras necesarias y ni una más. 
No siempre por dar más detalles vamos a enriquecer el texto.
Otras veces, me pasó leyendo El Anillo de Jorge Molist, el autor tiende a recordarle al lector lo que sucedió en el anterior capítulo, porque cree que se le puede haber olvidado. El efecto es a menudo un desastre: el lector, al que no hay que subestimar, puede acabar saturado al percibir que la historia no avanza.
Como autores debemos recordar que volveremos atrás en la historia sólo si es absolutamente necesario. Si alguien necesita releer un pasaje o capítulo, déjalo que él decida, el lector es inteligente y sabrá detenerse en los momentos importantes de la obra.